* Como otros que afectan al humano. Es probable que este virus vuelva a circular en épocas posteriores a la pandemia, pero las posibilidades de contagio para la población serán menores.
Redacción RD:
CDMX 23 abril 2020.- En caso de que el virus vuelva a
circular, el número de infecciones disminuirá, ya que tal vez más del 50 por
ciento de la población habrá estado en contacto con este patógeno. “Y si para
ese momento existe una vacuna se podrá proteger a las personas; esto nos lleva
a considerar que las actuales medidas de confinamiento no se repetirán a causa
del Covid-19”, mencionó Rosa María del Ángel; del Departamento de Infectómica y
Patogénesis Molecular del Cinvestav.
De
acuerdo con la investigadora como sucede con otros coronavirus que generan
gripes de manera anual, el SARS-CoV-2 va a estar presente año con año. Por el
momento, al tratarse de un nuevo virus, el riesgo de infección es alto para
todos, de ahí la importancia de mantener las medidas de distanciamiento social
e higiene especificadas por la autoridad sanitaria.
En lo
referente al número de casos confirmados de Covid-19, enfermedad provocada
por el virus SARS-CoV-2, a nivel mundial ha superado los dos millones y
medio. Los aspectos relacionados con los brotes masivos de la infección son:
que alguien infectado contagia hasta cinco personas (éstas a su vez a otras) y
que un individuo puede permanecer sin síntomas varios días e incluso no
presentarlos, lo cual aumenta la posibilidad de transmisión.
Los
coronavirus son una familia de virus capaces de provocar desde un
resfriado común, hasta enfermedades graves como el síndrome respiratorio de
Oriente Medio (MERS) y el síndrome respiratorio agudo severo (SARS).
Estos
patógenos se multiplican, principalmente, en células epiteliales del tracto
gastrointestinal o del tracto respiratorio, su periodo de incubación va de tres
a diez días y entre los síntomas generados están secreción nasal, tos, fiebre,
en determinados casos dificultad para respirar y neumonía.
El
tiempo de aparición de los síntomas del Covid-19 depende del sistema inmune del
afectado y de la cantidad de partículas virales recibidas; ya que algunas
personas están expuestas a dosis altas del virus, lo cual se relaciona con la
velocidad a la que se lleva a cabo la infección y la intensidad de la misma.
Actualmente,
no existe un medicamento específico para eliminar la infección, pero con el fin
de tratar de inhibirla se están utilizando algunos fármacos que se usan para
curar otros padecimientos, tales como la hidroxicloroquina (malaria y lupus) o la
ivermectina (antiparasitario).
Este último, ha sido probado in vitro con resultados positivos, aunque se
desconoce su efectividad in vivo.
Rosa
María del Ángel dijo que el desarrollo de un medicamento dirigido a este virus
tomará tiempo porque son varias las etapas que conlleva. De manera general, en
la fase preclínica se deberán hacer las pruebas a nivel de laboratorio en
células en cultivo y con modelos animales, después vendrá la fase clínica en
humanos. En ésta se tendrá que determinar la dosis necesaria del compuesto a
fin de atacar al agente infeccioso sin causar toxicidad en el organismo.
La
integrante del Sistema Nacional de Investigadores también se refirió a la
publicación Correlation between universal BCG vaccination policy and reduced
morbidity and mortality for COVID-19: an epidemiological study, la cual reporta
los países que no implementaron o abandonaron el programa de vacunación
universal contra la tuberculosis, con la vacuna de bacilo Calmette-Guérin
(BCG), han tenido más infecciones por coronavirus y mayores tasas de
mortalidad.
En este
análisis se sugiere, además, que la reducción del número de personas enfermas y
de individuos que fallecen, hacen de la vacuna BCG una herramienta potencial en
la lucha contra el Covid-19.
Al
respecto la investigadora señaló que esta vacuna también se emplea para mejorar
el sistema inmune, pero hasta ahora los resultados del estudio en cuestión son
sólo una correlación y no hay evidencia suficiente de que BCG pueda aplicarse
contra la infección por Covid-19 o brinde protección.
Ante
este panorama, la investigación científica contribuirá al entendimiento de este
virus, y podría llevar a obtener una vacuna, así como medicamentos eficientes.
“Una vez que el pico de la epidemia haya pasado y se hagan más pruebas, será
posible saber cuántas personas estuvieron infectadas, aun sin presentar
síntomas. Mientras que los estudios clínicos brindarán datos de la evolución de
los pacientes en relación a los tratamientos aplicados”, finalizó la especialista del Cinvestav.