* RobotiX, movimiento educativo que empodera a los niños a través de la enseñanza de la ciencia y la tecnología, enlista 7 beneficios de instruir a niños y niñas en el mundo de la robótica.
Redacción RD:
CDMX 15 enero 2018.-
Al mencionar la palabra “robótica”, muchas personas piensan en máquinas
sofisticadas, con forma humana y en tecnología muy avanzada, pero rara vez se
asocia este término con niños o con su aprendizaje. Esto se debe a la
percepción de que la robótica es un tema demasiado complejo para que un infante
pueda comprenderlo, o que las ciencias les pueden resultar aburridas.
Lo cierto es que hoy en día los niños tienen un contacto
cada vez más cercano y a edades más tempranas con tecnología que, hasta hace
apenas unos años, ni siquiera era imaginable. Por ello es de gran impacto
comenzar a pensar en la robótica como una materia extra clase en la cual deseen
involucrarse. RobotiX, movimiento educativo que empodera a los niños a
través de la enseñanza de la ciencia y la tecnología, enlista 7 beneficios de
instruir a niños y niñas en el mundo de la robótica.
1. Es una actividad con la que
se divierten. Los niños son curiosos por naturaleza, pues están en una
etapa de descubrir el mundo, y conocer nuevas cosas les provoca entusiasmo. Una
clase de robótica les permite participar en una actividad lúdica, en la que
pueden ser creadores y no simplemente limitarse a ser usuarios de la
tecnología. Es una oportunidad de que saquen provecho a esa curiosidad mientras
se divierten aprendiendo.
2. Fortalece su creatividad. Más allá de sólo enfocarse en el
aprendizaje teórico, al tomar una clase de robótica, los niños deben partir de
un problema e idear una solución al mismo, así como desarrollarla hasta el
final, lo cual fomenta su creatividad. Cada problema planteado es diferente y
pueden existir diferentes soluciones al mismo, por lo que la búsqueda de
respuestas los invita a explorar nuevas posibilidades y pensar “fuera de la
caja”.
3. Los prepara para el futuro. La robótica se enmarca en el
modelo de las carreras STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, por
sus siglas en inglés), las cuales están teniendo un repunte y una demanda mayor
durante la última década debido a los avances tecnológicos que exigen más
profesionistas en esta área. Sin embargo, no sólo impulsa a los niños a seguir
este rumbo profesional, sino que fortalece sus habilidades de raciocinio, que
les serán de utilidad en cualquier área de las ciencias o humanidades que les
sea de mayor interés mientras crecen y se orientan hacia lo que de verdad les
gusta.
4. Fomenta el pensamiento crítico. Como mencionamos, no sólo
las habilidades físico-matemáticas se ven fortalecidas con la enseñanza de la
robótica. El ejercicio de la robótica no sólo requiere soluciones técnicas y
materiales, sino que conllevan un debate ético y social, que requiere de una
propuesta en la que se generen acuerdos entre distintas partes. Discutir por
qué una solución es más factible frente a otra es una manera de fomentar en los
niños el interés por generar acuerdos y cuestionar sus propias ideas.
5. Promueve el trabajo en equipo y la cooperación. La
construcción de un robot que cumpla una tarea específica requiere de una idea
inicial, investigación, un primer diseño del mismo, programación y ensamblaje.
No todos los niños destacarán por igual en cada una de estas habilidades:
algunos tendrán una mejor comprensión de la programación y pueden sobresalir en
esto, mientras otros serán mejores para diseñar un modelo funcional. Formar
equipos con diferentes habilidades que colaboren para explotar las capacidades
de cada uno, los enseña a organizarse, cooperar y aprender de los demás, mientras
superan un reto juntos.
6. Incentiva su empoderamiento. Cuando los niños realizan un
proyecto de robótica, día con día se dan cuenta que pueden lograr un avance a
la solución al problema que se les plantea. Esto los motiva para alcanzar su
meta, pero además los hace consientes del poder, capacidad y creatividad que
tienen, reforzando su autoestima y mejorando su confianza. Además, observar
proyectos con ideas distintas a las suyas, y ver plasmado su esfuerzo y
conocimientos en un proyecto real, los estimula para seguir adelante y hacer
frente a las adversidades.
7. Desarrolla su capacidad de concentración. Llevar un proyecto
de robótica, desde su planteamiento hasta su aplicación final, es un proceso
que lleva tiempo, esfuerzo y requiere de la capacidad de aplicar todos los
conocimientos adquiridos por los niños. Por lo tanto, para poder obtener un
resultado positivo, los niños deben centrar toda su atención en su proyecto,
mejorando su capacidad de retención de ideas, atención a sus clases y
aplicación práctica de la teoría.
Instruir a los niños en el campo de la robótica les abre
muchas puertas para continuar con su educación científica, además de ayudar a
fortalecer sus habilidades sociales y emocionales, para formarlos como personas
responsables y creativas.
Todo esto mientras se desenvuelven en un ambiente lúdico y
educativo, que responde a sus inquietudes naturales y los impulsa a seguir
aprendiendo e investigando por su cuenta el mundo que los rodea.
Acerca de RobotiX: Es el movimiento educativo de mayor impacto
en Latinoamérica para el empoderamiento de los niños y jóvenes a través de la
robótica y las tecnologías exponenciales como método para detonar un impacto
social.