* Fue reconocido con el Premio TurnKey 2016, que otorga la principal revista del ramo, es la primera institución latinoamericana en obtenerlo por tener la mejor instalación.
REDACCIÓN:
CDMX junio 2016.- El Cinvestav, en diciembre de 2014
inauguró su nuevo bioterio basado en tecnología de punta que garantiza el trato
adecuado de los animales utilizados en los múltiples campos de la investigación
biomédica de la institución. Un año y medio después, la revista especializada
ALN Magazine, una de las más importantes en la materia a nivel mundial, le
otorgó el Premio TurnKey como mejor bioterio del año.
Esta es la primera vez que una instalación ubicada fuera de
Estados Unidos y Canadá recibe tal reconocimiento, y a decir del titular de la
Unidad de Producción y Experimentación de Animales de Laboratorio (UPEAL) del
Cinvestav, Jorge Fernández Hernández, se trata de un logro que coloca a la
institución en la elite internacional.
El reconocimiento fue recibido por Fernández Hernández en
una ceremonia realizada en Washington, D.C., Estados Unidos, ante especialistas
internacionales relacionados con el diseño, la construcción y productores de
tecnología de punta, así como especialistas en el cuidado y uso de los animales
de laboratorio. Allí señaló que el reconocimiento no sólo corresponde al
personal del bioterio, sino también a las autoridades e investigadores del
Cinvestav que lo han hecho posible.
El “Premio TurnKey al Bioterio del Año”
consiste en calificar con base a los más altos estándares internacionales el
diseño, la construcción y la integración entre el edificio y la tecnología, y
con ello el control y registro de variables que puedan afectar al animal de
laboratorio, entre ellas la temperatura, humedad, medición de ruido,
iluminación y otros aspectos sanitarios que den certeza del bienestar y calidad
de los animales.
Fernández, recordó que la razón por la que se decidió
realizar un bioterio con las características con las que actualmente cuenta el
Cinvestav en la Unidad Zacatenco es que a inicios de esta década la institución
requería un cambio de tecnología en el manejo integral de sus animales
utilizados en los proyectos de investigación, ya que habían aumentado los
protocolos de estudio que requerían biomodelos de alta calidad, en particular
roedores genéticamente modificados.
“Por ello, la institución decidió destinar una fuerte
inversión para realizar un bioterio de clase mundial que pudiera atender las
necesidades de los investigadores, además de garantizar el bienestar de los
animales y de esa forma contribuir a una investigación adecuada y con ello se
dio un salto de 20 años”, señaló el experto.
Actualmente la UPEAL atiende una demanda de alrededor de 35,000 animales al año, 98% son ratas y ratones,
entre los que destacan 68 colonias de modelos genéticamente modificados
(principalmente ratones). A ellos se suman otras especies como Gerbos de
Mongolia, hámsteres, cobayos, especies acuáticas, conejos y cerdos vietnamitas,
dentro de esos animales hay otras líneas, razas o cepas que en total suman
alrededor de 80 diferentes.
En su totalidad, a los animales del bioterio se les
garantiza las mejores condiciones de bienestar. Por ejemplo, los animales
nacen, se desarrollan y reproducen en sistemas ventilados de alta densidad
ubicados en el interior de cuartos limpios flexibles donde reciben aire
doblemente filtrado del tipo HEPA, que significa que tiene 99.98 % de
eficiencia para retener partículas iguales o mayores a 0.3 micrones.
Además, se encuentran en espacios donde se controla la
sobrepoblación a fin de evitar que el hacinamiento dañe su bienestar. En este
sentido la medición y vigilancia de concentraciones de amoniaco en su
microambiente por encima de 25 partes por millón es uno de los más notables
logros, estableciéndose el estándar interno entre 0 y 10 partículas por
millones.
El bioterio cuenta con equipos automatizados para el proceso
de lavado, desinfección, secado y disposición de encamado; donde el técnico
retira el encamado sucio (de la caja donde vivieron los roedores), la coloca en
posición “boca abajo” y la banda la transporta por todo el proceso, hasta la
colocación del encamado al final del túnel. Luego, pasa a un proceso de
esterilización por vapor.
“También contamos con el equipo más moderno para el
abastecimiento de agua a los roedores, la que se produce a partir de
ultrafiltración, se almacena en bolsas desechables en condiciones de
esterilidad y se le añade una válvula esterilizada por radiación; una situación
similar ocurre con el alimento especializado.
Toda la tecnología, en conjunto con el personal capacitado
que trabaja en la instalación, conforman un sistema de trabajo que no sólo ha
obtenido el Premio TurnKey a la Instalación del Año, sino también el reconocimiento
de especialistas nacionales e internacionales, siendo este diseño de interés
para otras instituciones académicas y de investigación en América Latina, las
que han visitado la UPEAL a fin de obtener asesoría y ayuda para replicar su
modelo.