* Educadoras en diabetes destacan la importancia del empoderamiento del paciente en la atención y cuidado de su salud glucémica para lograr/mantener una buena calidad de vida.
Sección a cargo de
G. Adolfo Ruiz J.
CDMX 07 febrero de 2024.- El término “empoderamiento”
puede tener muchas connotaciones diferentes en la sociedad, pero hablando de
“hacerse cargo de la propia vida”, podemos entenderlo como “proceso por el cual
las personas fortalecen sus capacidades, confianza, visión y protagonismo como
grupo social para impulsar cambios positivos de las situaciones que viven”1.
En
México, se calcula la prevalencia de diabetes diagnosticada en un 12.6% y de
diabetes no diagnosticada en 5.8%, siendo la prevalencia total de 18.5%, es
decir, 14.6 millones de personas.2 Ya
que las personas que viven con diabetes se pueden considerar un sector
vulnerable, se trata de tomar las riendas de su propia salud, tomando acción e
involucrándose en el manejo de su diabetes, por lo que un empoderamiento del
paciente resulta una estrategia muy efectiva para que la enfermedad no tome el
control de sus vidas, sino que sea al revés.
Marisol Olarra,
educadora en diabetes de Ultra-Fine,
resalta dos factores fundamentales en la ecuación para lograr este
empoderamiento como estrategia de éxito en el control de la diabetes: “La
educación en diabetes es primordial para evitar que ignorar sobre el tema
juegue en contra de nuestra salud, lo que implica acercamiento y actualización
de conocimientos, así como ponerlos en práctica de manera adecuada. Esto nos
llevará a un autocuidado efectivo, otro aspecto importante relacionado con las
decisiones y acciones cotidianas del paciente orientadas a evitar
complicaciones y conservar la mayor salud posible”.
La
experta puntualiza que siempre se debe llevar el tratamiento de la mano del
médico tratante y equipo de profesionales de la salud para aprender sobre lo
que nos beneficia y evitar la automedicación, sin embargo, no siempre será
posible contar con esa consulta todo el tiempo, por lo que el autocuidado y la
educación le dan la ventaja al paciente: se conocen a ellos mismos y el
comportamiento de su enfermedad, la alimentación que necesitan, la activación
física que les favorece, dosis y horarios de sus medicamentos, uso de insulina,
etc.
Aunque
no existen estadísticas oficiales, se ha observado de manera general que cuando
el paciente tiene una actitud totalmente pasiva ante el manejo de su diabetes
con absoluta dependencia del médico o equipo de profesionales de la salud, los
resultados son poco favorecedores y la adherencia al tratamiento es escasa o
casi nula. Por el contrario, cuando el paciente se involucra activamente y
participa en la personalización de su tratamiento, tomando protagonismo en su
ejecución, el pronóstico es mucho más alentador.
¿Por dónde empezar
este camino al empoderamiento? Estas son algunas recomendaciones de Marisol
Olarra:
• Busca toda la ayuda posible. La evaluación y guía médica y
de los profesionales de la salud son necesarias. La diabetes al ser una
enfermedad multifactorial requiere de orientación multidisciplinaria, desde
endocrinólogos, nutriólogos, educadores en diabetes, activadores físicos,
psicólogos, oftalmólogos, etc. Procura una relación cercana de confianza con
ellos para obtener mejores resultados en tus consultas.
• Información es poder. Investiga por tu cuenta en
fuentes confiables, instituciones avaladas, expertos certificados y consulta
tus descubrimientos con los médicos y profesionales que llevan tu caso. Tu
opinión y entendimiento sobre el tema importan.
• No te quedes con dudas. Siempre pregunta, por obvia que
parezca la respuesta, y reafirma lo que estás aprendiendo hasta que todo quede
absolutamente claro. Participa en las recomendaciones que te hacen los
expertos, por ejemplo, en el plan de alimentación. Sugiere alimentos que te
gustan, que acostumbras y a los que tienes acceso, para que no se te dificulte
apegarte al plan y lo disfrutes.
• Disciplina y constancia. Pon en práctica todos tus
conocimientos con paciencia hasta que llegues a dominarlos, actualizándote
constantemente según tu condición vaya evolucionando, por ejemplo, con una
técnica de inyección de insulina correcta. Si te indican terapia con insulina,
utiliza agujas ultra finas y cortas para evitar inyecciones intramusculares,
úsalas una sola vez, rota los sitios de aplicación, entre otros aspectos a
seguir.
• Empodera a otras personas. Por muy buena que sea tu
intención de compartir tu experiencia y tus conocimientos con tus conocidos,
siempre invítalos a tomar las riendas de su condición y que se apoyen en sus
médicos y equipo de profesionales. Ya que no existen dos casos de diabetes
iguales, lo que es bueno para ti puede no funcionar para otros.
“Ya que
las personas que viven con una enfermedad crónica como la diabetes deben
aprender a convivir con ella día a día, es una oportunidad para ellos de
reinterpretarla para que no sea una condena, sino una invitación para adoptar
estilos de vida más saludables, si tomamos en cuenta que esos hábitos y
conductas son el estilo de vida que todos debiéramos tener”, concluyó, la Nutrióloga y Educadora en Diabetes Marisol Olarra.
Referencias: 1Diccionario de Acción Humanitaria y
Cooperación al Desarrollo. Empoderamiento. Disponible en:
https://www.dicc.hegoa.ehu.eus/listar/mostrar/86.html 2Basto-Abreu A, López-Olmedo N,
Rojas-Martínez R, Aguilar-Salinas CA, Moreno-Banda GL, Carnalla M, Rivera JA,
Romero-Martínez M, Barquera S, Barrientos-Gutiérrez T. Prevalencia de
prediabetes y diabetes en México: Ensanut 2022. Salud Publica Mex. 2023;65(supl
1):S163-S168. https://doi.org/10.21149/14832