* La pediculosis puede afectar a cualquier niño, independientemente de sus hábitos de higiene o nivel socioeconómico. • Los piojos no saltan ni vuelan. El contagio ocurre principalmente por el contacto directo entre cabezas durante actividades escolares, recreativas y deportivas.
Redacción RD:
Ciudad de México, 15 de octubre 2026.- Aunque los piojos son una de las
condiciones más frecuentes durante la infancia, especialmente en edad escolar,
todavía existen numerosos mitos que dificultan su prevención y favorecen la
desinformación. La creencia de que están asociados con una mala higiene o
determinadas condiciones socioeconómicas continúa generando estigmas que pueden
retrasar el manejo oportuno y adecuado de los casos.
De
acuerdo con el Dr. Rodrigo Lomelí Valdez,
pediatra y dermatólogo pediatra, formado en el Instituto Nacional de Pediatría y
miembro del Colegio Mexicano de Dermatología Pediátrica, la pediculosis
sigue siendo un tema rodeado de conceptos erróneos que es necesario aclarar
para ayudar a las familias a tomar decisiones informadas.
Existen
muchos mitos sobre los piojos. Uno de los más comunes es pensar que están
relacionados con una mala higiene, cuando la realidad es que cualquiera puede
tenerlos. El especialista enfatiza que
cualquier persona, tanto niños como adultos, puede adquirir piojos,
independientemente de su higiene o nivel socioeconómico. Tenerlos no significa
falta de cuidado personal ni descuido por parte de la familia. Por ello, el
manejo también debe proteger el bienestar emocional de los niños: evitar
burlas, señalamientos públicos y medidas innecesarias, como raparles el cabello
o excluirlos de sus actividades.
En las
escuelas, la comunicación con las familias debe ser discreta, sin exhibir al
niño frente a sus compañeros. No es necesario enviarlo a casa antes de terminar
la jornada escolar y puede regresar a clases después de iniciar el tratamiento
adecuado, recordando que el mecanismo de contagio es directo o por objetos de
uso personal. Informar con claridad y actuar con respeto permite atender la
infestación sin convertirla en un motivo de vergüenza.
El
especialista señala que otra de las creencias más difundidas es que los piojos
saltan o vuelan de una persona a otra. Sin embargo, estos parásitos únicamente
se desplazan arrastrándose y el contagio ocurre principalmente a través del
contacto directo entre cabezas, una situación habitual en los niños durante las
actividades escolares, deportivo y recreativo.
Asimismo,
destaca que, si bien la presencia de piojos no representa una enfermedad grave,
sí puede ocasionar molestias como comezón, irritación del cuero cabelludo e
incomodidad psicológica tanto para los menores como para sus familias.
El
abordaje de la pediculosis debe enfocarse no solo en el tratamiento, sino
también en la prevención. La prevención juega un papel clave. Revisar
periódicamente el cuero cabelludo de los niños, especialmente detrás de las
orejas y en la nuca, evitar compartir peines, cepillos, accesorios para el
cabello o sombreros y actuar de forma oportuna ante un caso detectado son
medidas que pueden marcar una diferencia importante.
“Además
de estas recomendaciones, existen alternativas preventivas que pueden
incorporarse fácilmente a la rutina diaria de los niños antes de asistir a la
escuela. Así como el uso de bloqueador solar o el cepillado de dientes forman
parte de los hábitos cotidianos de cuidado, el uso de un spray repelente puede
utilizarse, sobre todo en periodos de brotes para ayudar a reducir el riesgo de
contagio. Se aplica en segundos y contribuye a brindar protección durante las
horas de mayor convivencia, como el tiempo que pasan en el salón de clases, el
recreo o al término de la jornada escolar. Las herramientas preventivas pueden
convertirse en aliadas importantes cuando forman parte de una estrategia
integral que combine educación, vigilancia y hábitos de cuidado personal”,
comenta el especialista.
Debido a
que aún existen numerosos mitos en torno a la pediculosis, Armstrong
Laboratorios de México impulsa acciones de educación y concientización para
promover información basada en evidencia, reducir los estigmas asociados a esta
condición y fomentar una prevención efectiva. Como parte de estas iniciativas,
la compañía cuenta con alternativas preventivas, como su spray protector, que
complementa las medidas habituales de cuidado y puede ayudar a reducir el
riesgo de infestación en niños en edad escolar. Estas acciones también buscan
promover una conversación informada que contribuya a evitar que los niños sean
señalados o avergonzados ante un caso de pediculosis, favoreciendo un entorno
libre de prejuicios y estigmas.
Se hace
un llamado a madres, padres, cuidadores y comunidades escolares a sustituir los
mitos por información confiable y a promover una conversación abierta sobre los
piojos. “Los piojos son una situación común durante la infancia y deben
enfrentarse con conocimiento, no con vergüenza. Cuando las familias saben cómo
prevenirlos y qué hacer ante su presencia, están mejor preparadas para proteger
a sus hijos y actuar oportunamente”, concluye el Dr. Lomelí.