* El proyecto de Compositores emergentes cuenta con dos partes martes de danza y miércoles de Teatro a las 20 horas en el Teatro Varsovia hasta el 28 de enero.
Redacción RD:
CDMX 15 enero 2026.- El estreno de Teatro Grotesco
fue el pasado 14 de enero de 2026 en el Teatro Varsovia, dentro del marco del
programa Compositores Emergentes Vol. VI, fue una experiencia teatral intensa,
perturbadora y profundamente memorable.
Dirigida por Luis
Alcocer Guerrero bajo el sello de Proyecto Granguiñol Psicotrónico y producción
de La Reserva Oculta,
esta puesta en escena toma como base los textos narrativos de Thomas Ligotti ese
secreto mejor guardado de la literatura fantástica y de horror contemporánea
norteamericana para explorar lo siniestro desde una perspectiva radical: el
teatro como metáfora de una realidad que se revela como mera simulación, un
gran escenario vacío donde el "yo" se desmorona y deja paso a un ente
desconocido que nos habita.
La
propuesta evita la tentación de una adaptación convencional (con anécdotas
lineales, personajes psicológicos y diálogos tradicionales), lo cual habría
traicionado la esencia misma de Ligotti. En cambio, Alcocer opta por una
estrategia mucho más fiel y arriesgada: dejar que la palabra tome el cuerpo de
los actores. El resultado es un espectáculo donde el texto se convierte en
materia viva, un flujo amargo que envuelve al espectador y lo obliga a navegar
por un universo de situaciones y criaturas inquietantes, sin anclas narrativas
cómodas.
El elenco Santiago
Alfaro, Andoni Guerrero y Bernardo Kasis Galán logra esa disociación tan propia del
teatro grotesco: son a la vez intérpretes y vehículos de algo ajeno, casi
marionetas habitadas por una voz que no les pertenece del todo. Esta tensión
genera momentos de gran potencia, donde lo grotesco, lo poético y lo
humorístico negro se entrecruzan con maestría, recordando tanto al Grand
Guignol clásico (con su énfasis en la fragilidad matérica del cuerpo) como a
las atmósferas decadentistas y de lo extraño que influyen en Ligotti.
La música original,
creada por los jóvenes compositores Miguel Aguilar, Sofía Cruces, Martha
Hernández, Santiago López y Emiliano Palafox, es uno de los grandes aciertos
de la velada. Hecha a la medida de la puesta en escena, funciona como un
personaje más: no acompaña, sino que resalta, inquieta y profundiza las
situaciones. Se nota la colaboración cercana entre los compositores y el
director; el diseño sonoro no es un adorno, sino una capa esencial que
amplifica la sensación de desasosiego y vacío ontológico.
El diseño de
vestuario de Martha Alejandra Vega, junto con la dirección artística de Rodrigo
Castillo Filomarino
(quien también es el gran impulsor del programa Compositores Emergentes), la
asistencia de iluminación de Jessica García y el diseño gráfico de Eduardo
Castillo, conforman un paquete estético coherente, austero pero cargado de
sugestión.
En el
contexto de Compositores Emergentes, donde los miércoles se dedican al teatro y
los martes a la danza (todo ello alrededor de la idea ampliada del deseo como
fuerza motriz, más allá de lo carnal), esta obra representa una de las
propuestas más audaces y oscuras de la temporada.
No es un
espectáculo para todos los públicos: exige disposición a dejarse incomodar, a
cuestionar la propia identidad y a enfrentar el horror filosófico de que bajo
la apariencia no hay nada, o al menos nada que pueda sostener sentido.
Teatro Grotesco no busca entretener ni asustar
de forma convencional. Busca desestabilizar, y en eso triunfa con creces. Una
función que se queda rondando en la mente mucho después de bajar el telón.
¡Altamente
recomendable para quienes disfrutan del teatro contemporáneo de lo siniestro y
de las adaptaciones que respetan la naturaleza indomable de sus fuentes
literarias!
El
proyecto de Compositores emergentes cuenta con dos partes martes de danza y
miércoles de Teatro a las 20 horas en el Teatro Varsovia hasta el 28 de enero.